¿Cómo había llegado yo aquí? Estaba tumbada en la cama, abrazada a él.
¿Cómo había podido suceder? Traté de recordar lo ocurrido…
Habíamos quedado para arreglar unos asuntos pendientes que estuvieron a
punto de costarnos la amistad. Él estaba guapísimo, con su chaqueta de cuero,
impecablemente vestido de negro y su perilla pelirroja. Al principio me daba
miedo acercarme, pero no podía resistirlo, en el fondo estaba aún pillada por
él, aún después de lo ocurrido.
Se acercó con paso firme y me dio dos besos, como siempre. Yo prefería no
abrazarle, como él solía hacer, pero no pude resistirme cuando sus brazos me
rodearon por completo, me dejé llevar y le abracé con fuerza.
Cuando nos separamos me dio un besito en la frente y me levantó la cara para
mirarme a los ojos. Me dejé caer de nuevo en sus brazos y me eché a llorar por
haber pensado tan mal de él (creía que estaba con otra piba, pero no era as…
Seguir leyendo