Este un hecho ocurrido no hace muchos días, algo inimaginable, algo que uno jamás espere que le pueda pasar a él y que siempre sueña con que le pueda ocurrir.
Soy un hombre que ya ha cumplido los 30 años y desde que soy mayor de edad acudo 3 ó 4 veces al año a un hospital a donar sangre, por cierto se sigue necesitando mucha sangre para nuestros hospitales, solo cuesta 20 minutos cada 4 meses y se pueden salvar muchas vidas.
Como he dicho ya se pasado de los 30, estoy felizmente casado y con un hijo, mi vida sexual es satisfactoria y hasta este día nunca le he sido infiel a mi esposa.
Sobre las 6 de la tarde acudo a la sala de donaciones de un hospital del norte de España, allí me encuentro a Montse, una enfermera de unos 40 años, morena de pelo corto y con la que tengo bastante confianza debido a la gran cantidad de veces que ya me ha sacado sangre.
Montse no es que sea una mujer p…
Seguir leyendo