Entrevistas
¿Cómo acaba una chica como tú en un mundo como este?
Por varios motivos, uno de ellos el económico por supuesto. Después de una traumática relación sentimental me vi que tenía que salir adelante sin ayuda de nadie y con un niño al que asegurarle un futuro. Me decanté por este trabajo porque lo considero tan digno como cualquier otro.
¿Disfrutas en tu trabajo?
Sí, claro que sí.
¿Te gusta el sexo?
Me encanta, sino no me podría dedicar a esto.
Después de un día de trabajo, cuando llegas a casa ¿te sigue apeteciendo tener sexo?
Sí¡¡ -contesta rotunda y alegremente. Esta chica es incansable
¿Qué se te pasaba por la cabeza la noche antes de tu primer trabajo?
Estaba muy nerviosa. Lo único que se me pasaba por la cabeza era que no iba a ser capaz de hacerlo. No pegué ojo en toda la noche.
¿Ahora sigues pasando nervios antes de entrar en una habitación con un cliente?
No, ya no. Debe ser que la profesión se lleva por dentro.
Estás girando el pomo de la puerta para entrar en la habitación con tu cliente, ¿qué esperas en ese momento de la situación que vas a vivir?
Siempre deseas que sea una persona agradable y que haya ‘feeling’ entre los dos. Creo que en un encuentro con una escort lo más importante es que haya un trato agradable y mutuo para que ambos disfrutemos del momento.
¿Recomendarías tu trabajo a una amiga?
Depende de la situación que tuviera ella. Si estuviése muy necesitada económicamente es una forma tan digna como otras de salir adelante, pero preferiría que se decantara por otro trabajo, aunque yo con esto disfruto mucho, pero al fin y al cabo no deja de ser una doble vida y en ocasiones es difícil de llevar.
Cambiemos de tema, ¿qué te gusta más hacer disfrutar o que te hagan disfrutar?
Lo ideal es que disfruten los dos. Si yo lo estoy pasando bien seguro que se lo hago pasar mejor a mi compañero y creo que al revés ocurre lo mismo.
¿Qué es lo más extraño que te han pedido hacer?
Por suerte no me he topado con gente que pidiera cosas extrañas. Una vez me propusieron hacer lluvia dorada, pero dije que no. Después alguno me ha pedido que me disfrazara de una cosa o de otra, pero ese tipo de juegos si me parece divertido y al final te lo pasas muy bien.
Cuéntame una situación morbosa que hayas vivido últimamente.
No hace mucho hice un viaje con otras dos compañeras. Al final éramos tres parejas y nos íbamos cambiando de compañeros, que si con uno, que si con otro… en una habitación en el sofá etc. A mí me resultó muy excitante y lo pasamos muy bien.
¿Te queda alguna fantasía por cumplir?
Me gustaría hacer un trío en un jacuzzy. Eso de las burbujitas, el agua caliente y estar con otras dos personas en un sitio reducido me pone a cien.
¿Qué otras cosas te ponen a cien?
Me encantan la lencería, creo que es un icono sexual al que hay que sacarle más partido. También me excitan los juegos eróticos con algo de comer, por ejemplo la miel. Eso de pensar que te embadurnan tu cuerpo y después que unos sensuales labios y una lengua juguetona recorren cada palmo de tu cuerpo en busca de la última gota de miel… Uffff¡¡¡¡¡ O los juegos, ¿quién no lo ha hecho alguna vez? Es muy excitante.
No hemos hablado de tu postura preferida.
A cuatro patas o perrito como queráis llamarle. Es como más disfruto y aunque no se le ve la cara al compañero si que hay formas de conseguir que las miradas se crucen, la complicidad que se consigue en ese momento es muy alta.
¿Te gusta provocar o que te provoquen?
Siempre provocar. –Su pícara mirada le delata como una experta en ese arte-.
¿Cómo provocas?
-Una pequeña carcajada sale de sus atractivos labios-. Con la mirada sobre todo y con algún gesto, pero eso queda como secreto profesional, cada una tiene sus técnicas y a mí me va bien con las mías, así que no revelaré mi secreto, -concluye con una amplia sonrisa en sus labios-.
Did you like this? If so, please bookmark it, about it, and subscribe to the blog RSS feed.












