Tenía 20 años cuando fui invitado por uno de mis mejores amigos, Alex, a comer a un lugar muy fino a la salida de la ciudad, un sitio muy agradable, bastante espacioso, de ambiente campestre pues contaba con amplias zonas verdes.
Él generalmente me hacía invitaciones a lugares costosos que en un principio no aceptaba, pues me sentía incómodo al no poder retribuirle de la misma manera, sin embargo, con el tiempo comencé a acceder, pues me manifestó que no habría ningún problema en ello y que lo hacía porque era una persona "..que tenía cómo".. y en realidad era un hombre muy adinerado.
Había invitado también a su novia y una amiga, que llegarían más tarde.
Me comentó que lo había hecho así porque había notado que yo estaba muy solo desde hacía mucho tiempo y que mi ánimo no había sido el mejor después de haber perdido a mi novia. Me manifestó, también, que la chica que vendría sería muy linda, que ya le habían comentado acerca de mi form…
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