Una terapeuta accidental (Maduras)

Llevaba unos pocos meses sin pareja estable, y salvo algunos escarceos y encuentros con amigos de confianza, estaba disfrutando de una temporada de amplia libertad, donde se alternaban los períodos tranquilos con días de vino y rosas. Inspirada por mi espíritu liberal, pensé que tenía que aprovechar al máximo esta situación mientras durase. Comencé por interesarme en descubrir cualquier posibilidad que concitara algo de morbo y originalidad, experimentar algo distinto de lo habitual, era lo que pululaba por mi mente en aquellos días. Fijaba la vista y el oído ante cualquier ocasión de conocer algún personaje interesente con quién ligar una relación puntual, aunque tuviera que sacrificar un poco de seguridad hasta un limite más o menos controlado.

En el momento más inesperado, vino a presentarse una oportunidad. Se habían organizado unas conferencias sobre migraciones en la América del Norte, patrocinadas por la Embajada de u…
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